Beba mucha agua al tragar pastillas sin recubrimiento.
Las pastillas sin recubrimiento pueden dejar un residuo calcáreo en la lengua o, peor aún, quedarse pegadas a la lengua cuando intentas tragarlas. La falta de recubrimiento significa que la pastilla no es muy resbaladiza y puede comenzar a desintegrarse en el momento en que el líquido la toca. Toma las pastillas sin recubrimiento de la misma manera que tragarías las pastillas recubiertas, pero toma medidas para evitar residuos y regustos, y asegúrate de que la pastilla no se derrita en tu lengua antes de poder tragarla. Para esto necesitas mucha agua y es posible que también tengas que cortar o triturar la pastilla para tragarla.
Procedimiento básico
Paso 1
Pregúntele al farmacéutico que le vendió la pastilla para verificar que la pastilla no esté recubierta. Los recubrimientos entéricos y de liberación sostenida no siempre son evidentes.
Paso 2
Beba un trago de agua, jugo u otro líquido para humedecerse la boca. No use bebidas carbonatadas, que pueden ser difíciles de tragar rápidamente.
Paso 3
Coloque la pastilla sobre la lengua, hacia atrás.
Paso 4
Beba otro trago grande de agua inmediatamente después de introducir la pastilla en la boca. Haga buches con el agua para que la pastilla se mueva y evite que se pegue a la lengua. Mantenga la cabeza nivelada porque si la inclina hacia atrás, la pastilla podría flotar en la parte superior del líquido en la boca, alejándola de la garganta.
Paso 5
Trague el líquido y la pastilla de un solo trago. Si siente que la pastilla se atasca, comience a beber más líquido hasta que la pastilla baje.
Otros métodos
Paso 1
Si la pastilla es pequeña, métela en una cucharada de helado o puré de manzana para que su exterior calcáreo sea más resbaladizo. Traga la cucharada de helado o puré de manzana de una sola vez.
Paso 2
Corte la pastilla con un cortador de pastillas, que es una herramienta que puede comprar en las farmacias. Tenga mucho cuidado, ya que estos cortadores tienen hojas de afeitar delgadas en la tapa. Coloque la pastilla en el cortador de manera que la hoja apunte al centro de la pastilla y cierre el cortador rápidamente. Esto cortará la pastilla en dos porciones más pequeñas, que pueden ser más fáciles de tomar antes de que se disuelvan en la boca. O envuelva la pastilla en una toalla de papel, coloque un cuchillo afilado a lo largo del medio de la pastilla y presione suavemente el cuchillo dentro de la pastilla. La toalla evitará que los trozos más pequeños que se rompan se esparzan por el mostrador.
Paso 3
Si las porciones cortadas siguen siendo demasiado grandes, coloque la pastilla en un recipiente y triture con el dorso de una cuchara resistente. Triture la pastilla y mezcle los trozos con helado o puré de manzana, luego trague la comida. Beba agua inmediatamente después para eliminar el sabor del medicamento.
Cosas que necesitarás
-
Vaso grande de agua, jugo u otro líquido sin gas.
-
Bol
-
Cuchara pequeña
-
Puré de manzana o helado
-
Cortador de pastillas
-
Toalla de papel
-
Cuchillo afilado
-
Cuchara grande y resistente
Advertencia
No corte la pastilla si el farmacéutico le dice que tiene recubrimiento entérico o que es de liberación sostenida o prolongada. Si tiene problemas para tomar pastillas y necesita una dosis más pequeña, hable con el farmacéutico y su médico sobre la posibilidad de tomar una pastilla de dosis más pequeña o un líquido.
No mezcle la pastilla con alimentos si las instrucciones indican tomarla sin alimentos.
Tenga cuidado con los cortadores de pastillas y los cuchillos.