Cómo sudar más con ejercicios rápidos

Una mujer está trabajando duro en el gimnasio.

La transpiración no suele ser un buen indicador de la intensidad del ejercicio ni de las calorías quemadas. De hecho, cada persona transpira a un ritmo diferente. Algunas personas sudan en cuanto empiezan a hacer ejercicio, mientras que a otras les lleva un tiempo aumentar su temperatura corporal central lo suficiente como para que se forme una capa. Sin embargo, si la transpiración te hace sentir que estás aprovechando al máximo tu entrenamiento, algunos pasos pueden ayudarte a ponerte en marcha.

Paso 1

Aumenta la intensidad. La sudoración es la forma que tiene el cuerpo de regular su temperatura, por lo que aumentar la intensidad (incluso con ejercicios rápidos) puede aumentar la temperatura corporal central lo suficiente como para activar las glándulas sudoríparas.

Paso 2

Aumente la temperatura ambiente en el espacio donde hace ejercicio. Si hace ejercicio en casa, subir el termostato unos grados puede generar más sudor. Si hace calor afuera, haga ejercicio al aire libre.

Paso 3

Ponte otra capa de ropa. Las capas adicionales pueden atrapar el calor junto a la piel, lo que ayuda a aumentar la temperatura corporal central. El calentamiento activa las glándulas sudoríparas.

Paso 4

Prolonga la duración de tu entrenamiento. Si todo lo demás falla, es posible que debas aumentar la duración de tu rutina de ejercicios. Cuanto más tiempo te ejercites, más probabilidades hay de que tu temperatura corporal central aumente lo suficiente como para provocar sudor.

Consejo

Según los Institutos Nacionales de Salud, nacemos con entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas. Cuantas más glándulas sudoríparas tengamos, más sudor producirá nuestro cuerpo. Si sudamos con facilidad, es probable que tengamos cerca de 4 millones de glándulas sudoríparas. En lugar de basar el éxito de nuestro entrenamiento en la cantidad de sudor que sudamos, evalúemos la intensidad del ejercicio. Las actividades más vigorosas tienden a quemar más calorías. Se necesita un déficit de 3500 calorías para perder 450 g de grasa. Si alcanzamos un déficit de 500 calorías al día, perderemos 450 g en una semana.

Advertencia

Cuando sudas, reduces la cantidad de líquidos en tu cuerpo, lo que puede provocar deshidratación. Para combatirlo, bebe mucha agua antes de realizar ejercicios más intensos y continúa reponiendo los líquidos perdidos periódicamente durante el ejercicio. Un buen objetivo es beber al menos 64 onzas de agua al día. Si sudas mucho, aumenta esta cantidad.

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