Una mujer está corriendo por un sendero al aire libre.
El ejercicio y la dieta pueden ayudarle a perder peso al crear un déficit de calorías. Su cuerpo comenzará a descomponer la grasa almacenada a través de una serie de vías metabólicas complicadas. Los subproductos del metabolismo de la grasa se expulsan a través de los pulmones, el sudor y la orina, mientras que la energía liberada de la grasa se utiliza para mantener la función biológica de su cuerpo.
Metabolismo de las grasas
Ya sea sólida o líquida, toda la grasa se encuentra en una forma conocida como triglicérido. Los triglicéridos se pueden descomponer para producir glicerol y ácidos grasos que se utilizan en el metabolismo energético o se almacenan en el tejido graso. Los ácidos grasos pueden participar en una vía metabólica conocida como ciclo del ácido cítrico y cadena de transporte de electrones para producir grandes cantidades de energía. Cuanto más largo sea el ácido graso, más energía se produce. El ciclo del ácido cítrico y la cadena de transporte de electrones ocurren en las mitocondrias, la “central energética de la célula”.
Pérdida de grasa
El consumo excesivo de calorías combinado con un estilo de vida sedentario hace que los triglicéridos se almacenen en el tejido graso. Cuando comemos menos y hacemos más ejercicio, una hormona conocida como lipasa comienza a descomponer la grasa almacenada. Los tejidos de todo el cuerpo, como el músculo y el hígado, metabolizan la grasa previamente almacenada a través del ciclo del ácido cítrico y la cadena de transporte de electrones. Los subproductos de estas reacciones metabólicas incluyen dióxido de carbono, agua, calor y trifosfato de adenosina o ATP. El dióxido de carbono se exhala de los pulmones, el agua sale en forma de orina y transpiración, y el calor ayuda a mantener la temperatura corporal. El ATP producido se utiliza en todo el cuerpo, desde el movimiento de los músculos hasta el funcionamiento de los órganos.
Pérdida y mantenimiento de peso
Perder peso y mantenerlo es difícil. Un artículo publicado en la “Sociedad Estadounidense de Nutrición Clínica” en 2005 analizó el Registro Nacional de Control de Peso, que es una recopilación de estrategias de personas que han perdido peso y lo han mantenido. Quienes lograron sus objetivos de pérdida de peso siguieron una dieta saludable y hicieron ejercicio. Por ejemplo, los miembros del registro hicieron ejercicio durante aproximadamente una hora cada día. Caminar fue el ejercicio más popular. Las estrategias dietéticas incluyen desayunar, seguir una dieta de 1.300 a 1.800 calorías, seguir la dieta durante la semana y los fines de semana y comer en restaurantes, con un promedio de dos comidas y media por semana.
Grasa visceral versus grasa subcutánea
El lugar donde se pierde grasa es importante. Una revisión de 2006 publicada en “Current Diabetes Reviews” descubrió que la grasa que se acumula alrededor del estómago, conocida como grasa visceral, está correlacionada con la diabetes tipo 2 y la enfermedad de las arterias coronarias, mientras que la grasa que se acumula en los glúteos y las caderas, conocida como grasa subcutánea, no está correlacionada con esas complicaciones. Esta relación se encontró independientemente de la edad y el peso corporal general. La grasa visceral también libera citocinas proinflamatorias como el factor de necrosis tumoral alfa, que causa cambios metabólicos adversos como la resistencia a la insulina y el endurecimiento de las arterias, mientras que la grasa subcutánea no lo hace.