Qué hacer si estás cansado y desmotivado

Estar cansado provoca falta de motivación.

La motivación es la fuerza impulsora que determina si eliges realizar una tarea, cuál será la tarea y con qué perseverancia continuarás. El cansancio se define como falta de energía y motivación, lo que significa que las dos están relacionadas. Si estás cansado, lo más probable es que también estés desmotivado. El primer paso es explorar por qué estás cansado.

Fatiga

Consulte a su médico para descartar problemas médicos.

Ya sea que la llames cansancio o agotamiento, la fatiga es una respuesta natural al esfuerzo. Se produce en ciclos diarios regulares, pero no debería continuar durante un largo período de tiempo. Si tienes fatiga y no mejora durmiendo más o comiendo adecuadamente, consulta con tu médico para descartar problemas médicos. Algunas causas comunes de la fatiga incluyen el sobrepeso, la anemia, la depresión, los problemas de tiroides, los medicamentos, la artritis, la diabetes, los trastornos del sueño y la desnutrición.

Estilo de vida

Asegúrate de comer comidas saludables y equilibradas.

Una de las causas más comunes de la fatiga es el estrés, así que si no puedes evitarlo, busca tiempo para relajarte, practicar meditación y hacer ejercicio. El ejercicio regular no sólo reduce el estrés, sino que también te ayuda a controlar el peso, mejora el estado de ánimo y aumenta la energía, todo lo cual remedia el cansancio y proporciona motivación. Una alimentación adecuada también es esencial. Come comidas regulares que incluyan carbohidratos complejos, proteínas, verduras y frutas. Tu cuerpo necesita agua para mantener el metabolismo y producir energía, así que mantente hidratado. También necesitas ingerir suficientes calorías para realizar las actividades que quieres realizar, así que incluso si necesitas perder peso, nunca comas menos de 1.200 calorías al día.

Establecer metas

Escribe tus objetivos en una lista.

Si no te sientes motivado, empieza por escribir tus objetivos. Ponerlos en papel (hacerlos visuales) te ayuda a organizarte y te da un punto de partida incluso si no estás motivado. Empieza por hacer una lista de cosas por hacer, utiliza la lista para priorizar las tareas y luego céntrate en la primera para no agobiarte. Haz una lista de los pasos que debes dar para alcanzar la meta. Haz que los pasos sean pequeños, realistas y alcanzables. Sé lo más específico posible; define lo que hay que hacer, cómo lo harás y, lo más importante, establece un plazo. Ponte una fecha para terminar cada paso y ve tachándolo de la lista a medida que lo vayas haciendo. La motivación y la energía aumentan en proporción a tus logros.

Recompénsate a ti mismo

Recompénsate con algo que te ayude a motivarte.

Las recompensas son un tema un tanto controvertido, ya que algunos sostienen que eliminan la motivación. Sin embargo, superar el cansancio y recuperar la motivación requiere esfuerzo y dedicación. Reconocer el éxito contribuye a un ciclo positivo que aumenta la motivación para continuar. No te recompenses al azar; utiliza tus objetivos y elige un momento en el que hayas alcanzado un nivel específico de éxito. Luego, recompénsate de una manera que no socave otros esfuerzos. Por ejemplo, si el ejercicio o la alimentación adecuada forman parte del plan, no te recompenses saltándote el ejercicio o comiendo en exceso. En lugar de eso, recompénsate con un nuevo MP3, ve al cine, date el gusto de pasar un día en el spa o dedica tiempo a leer un libro.

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