Mala alimentación y dolores musculares

Un plato de ensalada de pollo a la parrilla sobre una mesa de madera.

Puede sentir dolor muscular en cualquier parte del cuerpo. Según los Institutos Nacionales de Salud, los músculos que pueden doler son los tejidos blandos, la fascia, los tendones y los ligamentos. Si bien las lesiones, el uso excesivo y las afecciones médicas pueden provocar dolor muscular, una mala alimentación también puede provocarlo. La deshidratación, los desequilibrios electrolíticos y una dieta desequilibrada también pueden provocar dolor muscular.

Dieta equilibrada

Según la Academia Nacional de Medicina Deportiva, una dieta equilibrada es importante para los músculos, tendones y ligamentos. Una dieta equilibrada aporta vitaminas, minerales y nutrientes esenciales que mantienen el correcto funcionamiento de los músculos, previenen lesiones y pueden reducir los dolores y molestias. Trate de comer de cinco a seis comidas pequeñas y saludables al día. También trate de consumir de cinco a seis porciones de frutas y verduras al día. El resto de su dieta debe estar compuesta por cereales integrales, carnes magras y productos lácteos bajos en grasa.

Electrolitos

Los electrolitos son minerales que el cuerpo utiliza para transmitir y recibir impulsos nerviosos. Los impulsos nerviosos permiten el correcto funcionamiento y movimiento de los músculos. Los electrolitos se pierden cuando sudamos. La sudoración excesiva, la mala alimentación y el ejercicio pueden provocar dolores musculares. Un desequilibrio electrolítico común que puede causar dolor muscular es la deficiencia de potasio. El potasio es importante para el correcto funcionamiento de las células, los tejidos y los órganos, y para las contracciones musculares. Las fuentes de potasio son los plátanos, las legumbres, las frutas, el pescado, la carne y las verduras.

Proteína

Las proteínas son importantes para la salud de los músculos. Son especialmente importantes si haces levantamientos, ejercicios o trabajos manuales extenuantes. Las proteínas ayudan a reparar los músculos lesionados, reconstruyen las fibras musculares y promueven la curación. La falta de proteínas puede provocar dolores musculares. Las fuentes de proteínas incluyen huevos, leche, queso y carnes magras.

Hidratación

Beba abundante líquido durante el día para mantener los músculos saludables. La Academia Nacional de Medicina Deportiva recomienda beber ocho vasos de agua de 8 onzas por día. La deshidratación puede hacer que sus músculos se sientan doloridos. El líquido ayuda a que sus músculos se contraigan, según MayoClinic.com. Los líquidos también ayudan a que sus músculos se mantengan hidratados, haciéndolos menos dolorosos después del ejercicio u otro trabajo físico. Mantenerse hidratado es especialmente importante en los días cálidos.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN 
No te pierdas de nuestro contenido ni de ninguna de nuestras guías para que puedas avanzar en los juegos que más te gustan.

Deja un comentario